martes, 14 de abril de 2009

EPOPEYA NACIONAL DEL IMPERIO AGÜSTHINIANO

"El cantar de la victoria sobre los salvajes Perhon-O-Ides"


Capítulo I: De como la buena Agüsthina enseñaba a su compañera extranjera sobre historia Arrh-Gentina

Habia, en tiempos lejanos-
una valiente muchacha llamada Agüsthina-
quien luego sería madre-
de un gran y poderoso Imperio.

Una muchacha de pelo rubio-
y grandes ojos azules-
proveniente de tierras lejanas del Norte-
preguntaba a Agüsthina sobre la historia-
de su país de origen.

Agüsthina decidió contar a la muchacha-
que se llamaba Eimi-
sobre las hazañas y desventuras que sus antepasados-
supieron obrar y malograr en la Historia Arrh-Gentina.

Era entonces que Agüsthina contaba-
a la buena Eimi-
muchas historias sobre el temible pueblo-
de los Perhon-O-Ides.
La historia, en forma bastante objetiva-
contaba la buena muchacha.

Mas no olvidaba contarle-
a la buena Eimi-
que los Perhon-O-ides
y su temible líder San-Tho-Perhón
habían dejado la huella del totalitarismo-
en la historia de su pueblo arrh-gentino.

Fue entonces que, desde las sombras-
apareció frente a las muchachas-
un espada pesado y algo tonto-
parecido en su tez y su porte arrogante-

Al vil y despreciable Kirsh-Nher,
opresor de los pueblos-
del SurOeste del mundo-
discípulo del gran-
y temible San-Tho-Perhón.


Capítulo II: De cómo el vil y despreciable clon de Kirsh-Nher intentó sabotear las enseñanzas de Agüsthina.

Fue entonces que, el clon de Kirsh-Nher-
cuyo nombre era desconocido-
observó de cerca-
a las buenas y valientes muchachas.

Ellas se percataron de su presencia-
y mientras la extranjera escuchaba-
Agüsthina, astutamente y sabiéndose analizada-
(y posiblemente criticada más tarde)-
invitó al intruso-
a "corregirla en caso de que dijera estupideces".

El visitante no era, sin embargo-
taaaaan tonto como parecía-
Y no la corrigió en nada, el arrogante espada-
mas comenzó a cuestionar-
la ideología de la noble muchacha.

"Sois vos, hija de noble estirpe,-
anti-perhonoide con respecto-
a los Perhon-O-ides de hoy, -
o con respecto a las salvajadas del pasado, -
o tal vez anti-perhonoide en general?"

"Soy anti-perhonoide acérrima"-
dijo la muchacha valiente.
"A ninguno de los viles miembros-
de la tribu Perhon-O-ide-
creo digno de mi afecto".-

"Pues, alta hija de nobles,"-
dijo el intruso con apariencia simiesca,
"vos estáis muy equivocada.
Estáis juzgando a los Perhon-O-ides-
con los parámetros de tu tiempo".

Fue allí que el visitante reveló-
su verdadera apariencia Perhon-O-ide,-
y la valiente Agüsthina, faltándole su-
buen garrote Mi-Iholnir,-
(pues lo había prestado a un espada-
para pegarle a ciertos opositores políticos)-
debió resignarse a intentar vencerlo-
en el terreno de la lógica y las palabras.

Capítulo III: De cómo el guerrero Perhon-O-Ide, clon del malvado Kirsh-Nher, fue vencido en su propio terreno, para gozo de las Naciones de la Tierra.

"Despreciable guerrero Perhon-O-Ide"-
amenazó la muchacha encolerizada-
"no te golpearé-
con mi buen garrote Mi-Iholnir,
a pesar de haberlo deseado-
en mi corazón, desde hace largo tiempo-
pues creo más divertido-
derrotarte con las palabras".

"Inténtalo"-la desafió el espantoso Perhon-O-Ide,
cuyo peligroso Eh-Go (campo de energía símbolo de su raza)-
había crecido hasta monumentales proporciones-
volviéndole casi invencible.

"Digo simplemente-
que vos no podéis opinar-
sobre la historia del Gran Líder San-Tho-Perhón, -
sino viéndolo desde la visión-
y valores de su pueblo y su tiempo", dijo el terrible Perhon-O-Ide.

"Si hiciéramos tal cosa", -
dijo la buena muchacha valiente-
"Deberíamos analizar de la misma manera-
el Proceso de Reconfiguración del Imperio-

También llamado Dictadura Militar-
y me permito recordarte, Oh!, Perhon-O-Ide, -
que a la subida de tal Dictadura-
el pueblo salió a aplaudir a las calles su poderío-
mas sin embargo-
hoy es recordada-
con furia y horror"

"Oh!, Perhon-O-Ide", continuó Agüsthina,
"Si tienes el coraje de llamarte a tí mismo-
hombre racional y científico,-
has de saber que todos los hechos-
deben analizarse desde el mismo paradigma -
pues sino, estamos en los viles terrenos-
de la voluble y cambiante O-Pinhión".

Ante tal argumento de lógica inquebrantable-
el rostro del horrible Perhon-O-Ide -
comenzó a retorcerse en espasmos de dolor.
Y se retiró, para no volver jamás-
a cuestionar las bases-
de lo que más tarde sería el Gran y Poderoso-
Imperio Agüsthiniano.

Y todas las Naciones de la Tierra-
se regocijaron ante su derrota-
pues al fin la lógica y la razón-
prevalecieron sobre el desenfreno irracional-
y la ignorancia.

Así sucedió, así fue escrito-
para sabiduría y regocijo -
de las generaciones venideras.

AÑO MMIX de la era D.C.